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viernes, 26 de junio de 2026

La cruz

La cruz, el dolor en nuestra vidas, no es una prueba que Dios nos manda, aunque muchas veces así se diga, y mucho menos es un castigo.
La cruz, el dolor, es el regalo que Dios nos permite hacerle a Él.
Porque la única prueba fiable del amor es el sufrimiento. El amor puede ser auténtico cuando produce placer; pero la certeza de que es auténtico la alcanzamos cuando seguimos amando a pesar del dolor.
La cruz, el dolor, es la posibilidad mediante la cual Dios permite que le demostremos nuestro amor: a Él y a los demás. Y, porque nos ama, no quiere sustraernos a esa posibilidad.

martes, 9 de junio de 2026

La cruz pastoral del Papa León XIV

El Papa León XIV ha retomado el estilo de la cruz pastoral (también llamada férula pontifical) que utilizó San Juan Pablo II, tan característica por tener el travesaño horizontal curvado hacia abajo en sus extremos. 


Pero, en vez de tratarse de un Cristo agonizante, que cuelga de sus brazos ya muerto, el Papa León lo ha sustituido por un Cristo resucitado, con los brazos elevados, a pesar de que todavía tiene los pies clavados al madero.          
Me gustaría saber qué interpretación le da el Papa León a esta imagen tan atípica. La Oficina papal para las Celebraciones Litúrgicas afirma que el Papa con esta imagen pretende unir la expresión del amor de Cristo muriendo en la Cruz con la manifestación de su triunfo resucitando. Esta es nuestra esperanza: que la muerte ya no tiene la última palabra. Pero este Cristo glorioso sobre la Cruz también nos transmite la idea de que nosotros, antes de resucitar, deberemos afrontar con esperanza el dolor humano, que no nos ha sido evitado, como no le fue evitado a Cristo.
La realidad es que el cristianismo nace en la Cruz, pero se fundamenta en la resurrección. Todo el amor que Cristo nos manifiesta en la Cruz se habría quedado en una simple heroicidad, en un asombroso sacrificio, si Él no hubiese resucitado, demostrándonos que su mensaje evangélico es cierto y que podemos seguir contando con Él "todos los días hasta el fin del mundo".
La Cruz me enamora, me infunde la caridad; pero es la resurrección en lo que se fundamenta mi fe y mi esperanza.