Me encuentro con este pasaje de la epístola de Pablo a los corintios:
"Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: Él prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos" [1 Corintios 3, 18-20].
No es que Dios esté en contra de la sabiduría, al revés: Él es la sabiduría y la infunde en sus fieles. Lo que el apóstol quiere decir en su carta es que el hombre, al desviarse de la enseñanza divina (la propia naturaleza humana), se entrampa en su propia inteligencia, poniendo a su razón como único y perfecto medio de conocimiento; y esto es lo que lo lleva al desastre. No tenemos nada más que ver la deriva irracional de la civilización occidental, que ha logrado justificar con falsas razones lo que son meros deseos. Basta con repasar la ideología de género, para comprobar que se ha perdido el norte, que se considera que la "realidad" es lo que cada uno entiende como tal. Si el hombre se basa exclusivamente en su razón, enajenada de la evidencia y la realidad, y sometida al propio deseo, la inteligencia, la sabiduría se vuelve necedad; y esto es lo que ha ocurrido.
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