martes, 8 de octubre de 2024

La vida por amor

He leído un resumen del documental sobre la vida de Christopher Reeve, el actor que encarnó por primera vez en el cine al famoso personaje de Supermán. Años después de alcanzar la fama haciendo de superhombre, ya que estaba dotado de un formidable y atlético cuerpo, sufrió una caída mientras montaba a caballo y se quedó tetrapléjico. Él, que había podido incluso volar en sus películas, se quedó recluido en una silla de ruedas, sin poder siquiera mover las manos.

Lo que me ha llamado la atención es la reacción de su pareja cuando se enteró de la parálisis de Christopher: "Sigues siendo tú y te amo", le dijo. Al parecer, para ella lo importante de una persona es la capacidad de amar, mucho más que su posibilidad de "volar". Esto demuestra también que su amor era auténtico, no esa caricatura de sentimiento que lo único que busca es sexo.

Pero también es importante la respuesta de Christopher: se dejó amar. Y esto es muy importante. A pesar de que se pueda pensar que una vida condenada a la silla de ruedas y dependiendo de los demás no le merece la pena al tetrapléjico; no es esta la única opinión que importa. Nuestra vida no es solo nuestra, sino también de aquellos que nos aman: Christopher lo tuvo muy claro; y dedicó su vida a corresponder a ese amor.

Porque el secreto de la felicidad es amar y sentirse amado. Sin esto, no es posible ser feliz. Y, al parecer, solo con esto sí se puede.

Como dato adicional: Christopher creó una fundación para el estudio del la tetraplejia que introdujo importantes avances en el tratamiento de esta enfermedad. El amor, cuando es intenso, no se restringe a una sola persona, se expande como los gases.


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