miércoles, 2 de septiembre de 2026

La sabiduría humana

Siguiendo con la entrada de ayer, me encuentro, en con la continuación de la primera carta de san Pablo a los Corintios, con las siguientes frases:

...  pues lo que en Dios parece absurdo es mucho más sabio que lo humano, y lo que en Dios parece débil es más fuerte que lo humano. Basta, hermanos, con que se fijen en cómo se ha realizado su propia elección: no abundan entre ustedes los que el mundo considera sabios, poderosos o aristócratas. Al contrario, Dios ha escogido lo que el mundo tiene por necio, para poner en ridículo a los que se creen sabios; ha escogido lo que el mundo tiene por débil, para poner en ridículo a los que se creen fuertes; ha escogido lo sin importancia según el mundo, lo despreciable, lo que nada cuenta, para anular a quienes piensan que son algo [1 Corintios 1, 26-28]    

De nuevo, las palabras de Pablo se han vuelto realidad, ya que son los sencillos, los que todavía dudan de su razón y se abren a la fe, los que mantienen algo de racionalidad y adaptan su conducta a la naturaleza humana. Por el contrario, los que se dicen racionales y científicos, han abdicado del uso de la razón y se dejan llevar exclusivamente por su deseo, retorciendo la naturaleza humana hasta dejarla irreconocible.