martes, 29 de septiembre de 2026

El reino de Dios está en tu corazón

"Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, 21ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros" [Lucas 17, 20-21].

"Dichosos los limpios de corazón...." [Mateo 5, 8].

El Evangelio nos da pistas para que descubramos que el Reino de Dios no es una organización política ni social (como pensaban los judíos), sino una actitud de los hombres. El Reino está entre nosotros. Mejor dicho: está en nosotros, en nuestra voluntad, dirigida hacia el bien. En el corazón limpio y que ansía hacer el bien.

Si el Reino está en el corazón de los hombres, bastaría con que cada uno quisiese realizarlo para que inmediatamente se materializara. Una vez más, Dios ha puesto a nuestra disposición lo que le pedimos, pero somos nosotros los que no lo llevamos a la práctica.

Hay una anécdota de san Juan XXIII, el Papa que convocó el Concilio Vaticano II, sobre este asunto. Hablando con un cardenal de lo mal que estaba el mundo entonces (y corría el año de 1963, en el que el mundo estaba mucho mejor que ahora: todavía no había perdido la razón), le comentaba: "Si usted y yo empezamos a comportarnos bien, habrá dos bribones menos en el mundo...".

Pues eso: realicemos el Reino cada uno en nuestro corazón y se acabará materializando sobre toda la Tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario