domingo, 1 de febrero de 2009

Dios, el azar y la evolución

El 12 de febrero se celebra el bicentenario de Darwin, el científico que creyó explicar la evolución de las especies. Con esta ocasión, en el Reino Unido se ha efectuado una encuesta, con el resultado de que un 51% de los encuestados piensan que "la evolución por sí sola no es suficiente para explicar la compleja estructura de algunos seres vivos, y por lo tanto la intervención de un diseñador es necesaria en momentos clave". Por supuesto, algunos tozudos científicos han sacado la conclusión de que los ciudadanos británicos son ignorantes: ¡sólo un ignorante puede insistir en que el universo se diseñó inteligentemente!

Lo curioso del tema es que lo que hace agua por los cuatro costados es la teoría evolucionista de Darwin, por muy científicamente que se la presente: la selección natural no explica cómo se modifica el código genético de los individuos más hábiles, para transmitir esa mejora a sus descendientes; ni explica cómo un cambio en una especie puede llevar a la aparición de otra totalmente distinta. Pero a algunos tozudos científicos estos vacíos en la teoría darwiniana no les estorban para ridiculizar a los que pensamos que "un diseño inteligente ha debido ser realizado por alguien inteligente". Por supuesto, sus argumentos de que "no se sabe" u "ocurrió por casualidad", les parecen más científicos que el encontrar una causa inteligente a un efecto inteligente.

Además, la teoría evolucionista sería compatible con la creación por Dios. Es más que probable que Dios diseñase un sistema universal que partiendo de un primer Big Bang, pudiese evolucionar hasta la perfección actual con muy poca intervención directa suya. Personalmente, creo que Dios puso en marcha la evolución de la energía y la materia que forman el cosmos; después creó directamente la vida y, por último, creó al hombre con alma trascendente. En estos tres momentos, actuó directamente... el resto del tiempo se limitó a observar el desarrollo de lo que ya había diseñado desde el principio, retocando aquí y allá algunos detalles.

Evidentemente, el magnífico sistema genético que guía la vida en general y su posible evolución, no pudo ser fruto de la casualidad. Me gustaría que algún matemático me calculase la probabilidad de que los tres mil millones de pares de genes pudiesen ordenarse exactamente como es preciso para desarrollar una vida: la probabilidad es nula. Y no sólo están ordenados, sino que informan desde el núcleo de cada célula al resto del organismo vivo, mediante un sistema del que no tenemos ni la más remota idea: ¿cómo sabe cada célula en que sitio del organismo se encuentra, para adoptar una función u otra? Ésto sólo puede existir porque ha sido diseñado y creado por un Ser inteligente; aunque quizá Dios, después de diseñar el magnífico sistema genético, se apoyó en la evolución natural para ir introduciendo la compleja diversidad de especies existentes, con alguna ayudita que otra.

De esta forma, habríamos llegado a una teoría evolucionista basada en un diseño inicial. Una teoría creacionista abierta a la evolución; pero una evolución también diseñada, no resultado de cambios genéticos aleatorios, que nunca podrían llevar a la creación de especies y su mejora. El azar, ni pudo construir un ADN perfecto con tres mil millones de pares de genes, ni pudo guiar la evolución hacia un mayor grado de perfección. La propia teoría científica de la ENTROPIA sostiene que cualquier cambio supone un menor orden que el existente anteriormente: entonces, ¿por qué en la teoría de la evolución los cambios casuales habrían llevado siempre a un mayor orden? (1)

No sé si acierto con la teoría expuesta; pero al menos ha sido un intento de explicación inteligente y razonada....Dudo mucho de la capacidad de cualquier científico que utilice como única explicación esto de la casualidad...

Al parecer, para algunos científicos... ¡lo único que no puede existir, ni por casualidad, es Dios!


(1) Un ejemplo de esto -sacado de Wikipedia-, es que si lanzamos un vaso de cristal al suelo, este tenderá a romperse y esparcirse, mientras que jamás conseguiremos que lanzando trozos de cristal se forme un vaso.

1 comentario:

  1. Anónimo3:12 p. m.

    EFECTO INTELIGENTE

    http://www.forumespirita.net/fe/espiritismo-espanol/efecto-inteligente/

    "Los hombres de ciencia se dividen en tres clases: los que absolutamente no examinaron el asunto. Lo que no les impide pronunciar opiniones muy violentas. Los que saben que la cosa es verdadera, pero temen confesarlo, y, finalmente, la brillante minoría de los Lodges, de los Crookes y de los Lombrosos, que saben que es verdad y no temen proclamarlo."

    Ramon

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