viernes, 9 de marzo de 2012

Un ejemplo de comportamiento cristiano

Pondré un ejemplo de lo que intentaba explicar en mi anterior entrada.
Decíamos que estamos atravesando una crisis económica profundísima; quizá tan profunda que todavía no hemos vislumbrado su fondo.
Y en estas circunstancias, ¿que proponemos los cristianos?
Pues unos aprovechan para rezar más, porque efectivamente, sin ayuda del Cielo de esta no salimos. Estos serían los que centran su religión en el culto, lo que no está mal, pero puede ser insuficiente.
Otros recuerdan que la crisis no es sólo económica; y que proviene de que la sociedad occidental ha perdido el norte y se ha corrompido su moral. Estos son los moralistas, que también son necesarios; pero quizá se quedan en identificar causas, sin proponer soluciones.
Los terceros recuerdan que es el momento de que los que más tienen compartan con los más desfavorecido; y que el Estado se haga cargo de todos a costa de lo que sea. Y, por supuesto, no les falta razón. Pero se olvidan de que tenemos que compartir todos, no sólo los que más tienen...; y que el Estado somos todos, y no se puede confundir con la Providencia ilimitada de Dios. En alguna medida, estos que apelan al Estado para todo, se parecen a los que rezan: piden que otro les resuelva el problema. Con la diferencia de que los que rezan sí pueden obtener ayuda; pero los que apelan al Estado están apelando a un ente inexistente: somos todos nosotros...
Y ahora me atreveré a proponer la solución evangélica a esta crisis, después de rezar, reformar la moral y exigir a los que más tienen.
La solución evangélica pasaría porque los empresarios cristianos hubiesen renunciado a su legítimo beneficio para mantener la plantilla laboral, sin poner en peligro la empresa; porque los trabajadores cristianos hubiesen aumentado su rendimiento para reducir costes y ayudar a la empresa a mantenerse, y porque hubiesen renunciado a parte de su salario, para que otros compañeros puedan mantener su puesto de trabajo. Porque la solidaridad familiar ayudase a aquellos que se han quedado sin medios de vida a mantener una vida digna. Porque los banqueros e inversionistas modificasen las condiciones de las hipotecas para evita el desahucio de tantas familias, aunque esto supusiese la reducción del dividendo y la rebaja en la cotización de sus acciones (y por supuesto, la reducción de sus astronómicas retribuciones). Y así habría que seguir hablando de renuncias, en vez de intentos -que los hay, y muchos- de sacar provecho de la crisis, haciéndose con gangas o eliminando competencia.
¿Os parece utópico? Ya lo creo que lo es, porque el egoísmo humano hace casi imposible llevarlo a la práctica... Pero os aseguro que con esas actitudes se habría destruido mucho menos empleo, la crisis habría sido mucho menor, se habrían producido menos impagos de hipotecas y el mercado se habría recuperado mucho antes...
Lo que os decía: la solución está en que triunfe el auténtico cristianismo...

2 comentarios:

  1. Anónimo3:36 p. m.

    uno lee este texto y piensa que si no se pone un ejemplo de verdad parece que es una ensalada de topicos, ¿no?
    ¿usted que ha hecho por sus empleados para paliar la crisis? porque por su foto se le ve que le va muy bien. no se nlo digo como algo personal. pero esoty harto de ver que ver gente que no tiene problemas enseñando a los demás a solucionar los suyos.
    ¿que ha hecho usted de verdad por los demás desde qe zapatero nos llevó a la ruina desde 2004, eh? ¿ha perdido dinero? seguro que me dice que no gana tantco como antes o que no ha despedido a nadie con suerte. pero¿ que hace por los que tiene cerca y lo pasan mal? escribir este blog. ESO NO BASTA

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    1. Tienes toda la razón. Sobrellevo la crisis bastante bien. No he despedido a nadie, pero tampoco me he jugado nada para ayudar a los demás: solo doy de lo que me sobra. Es la triste realidad. Los cristianos, incluso los "teóricamente buenos" (como yo, como mucho, recordamos lo que debería hacerse, sin atrevernos a hacerlo. Esta es la razón por la que el Cristianismo, lo mejor para la sociedad, no triunfa: que lo dejamos en teoría. Y el Cristianismo no es teoría, es practica. Tomo buena nota de este comentario para el futuro. Gracias

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